¿En qué sociedad vivimos? Comic Piero Viajero

¿EN QUÉ SOCIEDAD VIVIMOS?

Es bueno, de vez en cuando, reflexionar sobre los valores de nuestra sociedad, sobre todo cuando los acontecimientos que vivimos, en primera persona o a través de las personas que nos rodean, van contra los valores que tenemos.

Me gusta observar el comportamiento de las personas, lo analizo y reflexiono sobre el mismo, porque de esa forma aprendo y avanzo en mi propia vida.

¿Por qué os digo esto? El motivo se encuentra en hechos que he vivido hace poco.

Un cómic con repercusión cultural

Una persona muy cercana a mí ha escrito un cómic y lo ha hecho por pasión, como se deben hacer las cosas, porque quería aportar, como él dice, “su granito de arena” a la sociedad en la que vive a través producto con repercusión cultural.
Para tal fin se ha preocupado de crear una historia en la que se explica detalladamente una de las fiestas más importantes de España, “Las Fallas” de Valencia, con un lenguaje que llega a todos, niños y mayores.

Además, con sus colaboradores, que han hecho los diseños, ha conseguido que se vea la ciudad, de forma que cada parte de la misma se reconoce perfectamente.

Y, para traspasar fronteras, lo ha editado no solo en español sino también en inglés y en italiano.

Recuerdo el día que me contó lo que había hecho, yo estaba viviendo en Irlanda, casualmente me encontraba pasando unos días en Valencia, y me hizo mucha ilusión poder llevarme el cómic.

Me lo leí en inglés, lo que me ayudó con la lengua, que en aquel momento estaba aprendiendo, pero no solo fue eso sino que me sorprendió el contenido, a nivel cultural, y me hizo ver que ser de una ciudad, vivir en ella y participar como habitante de las fiestas de la misma no implica conocer todo lo que es la fiesta, muchas veces somos verdaderos desconocedores de los aspectos culturales que más nos afectan y no nos damos ni cuenta.

¿Vivimos en una sociedad sin valores?

Tras esta introducción paso al análisis de los acontecimientos que me han impactado.

Durante los días de Fallas tuve la oportunidad de estar en uno de los puntos de venta del cómic, era una de las Fallas del centro de la ciudad, muy cercana al mercado central, lugar indudable de paso de gente, no solo por los lugares de interés turístico, sino porque eran días de mascletà y la afluencia de personas estaba garantizada.

Pensé, ilusa de mí, que un producto así iba a ser visto y no visto, sin embargo, la realidad social me ha dejado perpleja. Existe una falta de interés bastante importante por la cultura, por el conocimiento de las cosas que se viven, que se ven. Que las prioridades han cambiado es un hecho o, al menos, es mi percepción.

En mi lugar privilegiado de observación e interacción con la gente pude ver los comportamientos siguientes:

– Gente que miraba de reojo el cómic, que le llamaba la atención pero que se alejaba físicamente porque no quería que se le explicara ni, tan siquiera, qué era, no fuera a ser tuviera que comprarlo.

– Otras personas se acercaban, miraban y aprovechaban para que se les diera explicaciones de la fiesta, de qué ver o qué hacer, pero comprar un producto que les explicara todo lo que estaban preguntando no les interesaba, aunque el producto costaba poco más que un refresco.

– Los más sorprendentes fueron los propios valencianos o de la Comunidad Autónoma, cuya respuesta era que ellos ya lo sabían todo, esto sí me hacía reír, no de ellos, sino de lo ingenuas que somos las personas, pues pensamos que por pertenecer a un lugar ya tenemos el conocimiento innato de todo lo que afecta al mismo, olvidamos que una de las cosas más bonitas de la vida es el aprendizaje de nuevas cosas y que el saber no ocupa lugar.

Nadie lo sabe todo de todo, con la lectura podemos expandir nuestro saber o integrar correctamente lo que conocemos.

– Por otra parte, estaban aquellos que simplemente decían que no leían, que no les gustaba o que no leían cómics, no sabría decir si porque los consideran como algo para niños o adolescentes y piensan que no les va a aportar nada, ¡quién sabe!;

– Y, por último, aquellos que no lo compraban porque el dinero que tenían era para beber alcohol.

Puedo decir, con ironía absoluta, que es un alentador reflejo de la sociedad en la que vivimos.

¿Somos una minoría los que tenemos interés por la cultura más allá del marketing?

Con euforia y con la esperanza de que no sean una minoría, he de referirme a las personas que se interesaron y compraron el cómic.

Quienes lo compraron, en un elevado porcentaje, eran extranjeros con interés por la cultura y por lo que, en concreto, estaban viviendo y sucedía en la ciudad; alguna persona lo compró porque entendía que había que contribuir y otras porque les gustaban los cómics.

Después de la experiencia, se me quedó la sensación de que solo nos fijamos en lo que se nos vende a través de medios visuales, vivimos en una sociedad que no se fija en el producto artesanal, en lo diferente, en aquello que aporta cultura y nos hace estar un rato con nosotros mismos.

Tengo la impresión de que lo banal prevalece, el esfuerzo no se recompensa y solo se ve brillar aquello que no es más que producto del marketing y del dinero.

Y después de lo que os he expuesto me sigo preguntando: ¿En qué sociedad vivimos?
Me encantaría saber vuestra opinión.

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